Amenazaba tormenta..., se veía
claro que iba a caer agua con ganas, pero aun así, decidimos
ponernos en marcha... Justo tiempo nos dio de llegar a unas naves
de ganado, situadas un poco más arriba de la zona de aparcamiento,
a veinte minutos, más o menos. ¡Vaya forma de caer agua!,
por un momento pensamos que tendríamos que abandonar y volvernos
a los coches.
Pero pronto paró, y poco a poco, el tiempo fue mejorando de
forma evidente hasta que, ha partir de hacer cima en el Peñaforca,
como si el vencer la montaña fuera también vencer a
la climatología, dio paso a una soleada jornada primaveral,
con una agradable temperatura que nos ayudo a disfrutar enormemente
de la excursión.
En primer lugar, tras abandonar
la nave donde nos habíamos refugiado, teníamos que llegar
al “Collado Tacheras”, un increíble paso tallado
en la impresionante muralla rocosa que, como si fuera la puerta de
un castillo, da paso al alto valle de Alano. Verdes prados, multitud
de riachuelos que poco a poco se iban uniendo hasta llegar al collado,
una cabaña pastoril..., en fin que daban ganas de quedarse
unos días por allí disfrutando de tan bello paisaje.
Continuamos por el valle, todavía con neveros dominando amplias
zonas, hasta un collado en el que los hitos nos indicaban que debíamos
comenzar la ascensión ya por terreno rocoso. Una vez situados
en la cresta cimera, y tras superar algunos pasos PD (II), llegamos
a la cima. Contentos y con esa felicidad, muy intima y especial que
nos aporta a cada uno el conseguir una cima. Cuanto más nos
haya costado, mayor grado de satisfacción. Sensaciones difíciles
de explicar, vamos.
Estaba claro que irnos de allí,
no le apetecía a nadie. Conforme íbamos descendiendo,
se apreciaban más paradas de lo normal, unos se juntaban en
un grupo para echar cuatro risas, otros se tumbaban por la hierba,
y de la ultima “sentada” ya en el collado Tacheras,
hubo que hacer un esfuerzo para levantarse, bajar al valle y dar por
finalizada la excursión.
Grupo Montaña Muskaria
13 de mayo de 2006
38 participantes.