Grupo Montaña MUSKARIA
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Ascensión a Los Picos del Infierno

1 de julio de 2006


 

Habíamos pasado una agradable velada durante la cena del viernes, en el refugio Casa de Piedra de Panticosa. Ya sabes, un grupo de montañeros charlando de monte..., monte y más monte. Y como no podía ser menos del proyecto que llevábamos para el día siguiente, uno de los más fuertes de la temporada, un tresmil de entidad que para conseguirlo necesitaríamos de una larga marcha por los ibones de Bachimaña y Azules.

Al día siguiente amaneció un magnifico día que presagiaba una agradable jornada montañera. Comenzamos a caminar por el sendero que, en un principio, gana altura rápidamente, discurriendo por el estrecho cortado que forma el río en la muralla rocosa, luego, tras pasar la cascada “do fraile” y acceder al primer ibón de Bachimaña, el valle se ensancha, dejándonos divisar el extraordinario paisaje de tantas cimas rodeándonos.

Continuamos nuestra marcha hasta el final de los lagos Azules para, por un terreno de roca lavada por el glaciar extinguido, continuar hasta el collado de Infiernos, lugar que invita a un descanso después de las varias horas que llevamos ya de ascensión. El paisaje aquí es magnifico, el Pico Tebarray con su lago metido en una autentica “hoya”. El “pulpo” del macizo del Balaitous detrás de él. Y la cresta a recorrer de los Infiernos, delante nuestra.
Ahora ya hay que echar las manos para progresar, pero no llega a complicarse en ningún momento, se trata de una agradable, trepada.

Por fin llegamos! La cima del Infiernos Norte, un magnífico tresmil. Para conseguir la cima principal, todavía hay que superar un tramo de cresta totalmente horizontal de apariencia muy aérea, pero que se deja hacer sin problemas, es más cuestión de decisión, en realidad no tiene ningún peligro si se presta un poco de atención.
La bajada la hicimos por el mismo camino, sin prisas, entreteniéndonos en los lagos y disfrutando del paisaje y la agradable compañía de buenos amigos, algunos de ellos recién conocidos, pero unidos prontamente por los lazos de amistad que se hacen en el monte.

Con esta ascensión terminamos la temporada de excursiones, un digno colofón a un periplo que nos ha llevado por cimas pirenaicas como el Castillo de Acher, el Peñaforca, el Aspe o el Collarada, por otros montes de diferentes sierras como el Toloño, Urbasa o el Amboto y por travesías con raquetas de nieve como la de la Canal Roya.
Pero no terminamos aquí, solamente decimos un ¡hasta pronto!, en octubre volveremos de nuevo con un programa tan interesante como el realizado que ya estamos preparando.