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Teniamos prevista otra salida
este fin de semana, pero motivos que no vienen a cuento, nos hicieron
cambiar de plan, escogimos esta bella ascensión que, con la excelente
previsión meteorológica, nos aseguraba el éxito
en esta salida a la que se habían apuntado 42 montañeros
y montañeras.
Ya de mañana, nada más bajar de los coches, la fresca
temperatura (0º) y el agradable ambiente despejado y soleado, nos
daba buenas sensaciones y auguraba una espléndida jornada montañera.
Nos metimos en un maravilloso “bosque encantado” cubierto
con su alfombra otoñal, para llegar poco después al collado
donde se encuentra un pequeño refugio pastoril. Desde allí
por una pala cubierta con las primeras nieves, llegamos a una brecha
que es la “autentica entrada del Castillo”. Recorrimos
las tres cimas principales que configuran la cumbre de esta montaña
para, después de habernos entretenido un buen rato almorzando
y disfrutando de las maravillosas vistas que desde allí se divisaban,
emprender el regreso a Selva de Oza. El manto nivoso sirvió para
que, aprovechando el desnivel, más de uno gozara como “un
chiquillo con zapatos nuevos” deslizándose por la
ladera.
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| Bellas vistas al
comenzar la jornada. |
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El Castillo de Acher. |
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| Al bajar de los
coches, nos recibe una fria mañana. |
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Subiendo por el
espeso bosque.. |
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| El otoño
nos ofrece una bucolica vista del bosque |
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Una vez llegados
al collado, hacemos un reagrupamiento. |
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| La ascensión
por la nieve. |
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El manto de esta
primera nevada en todo su esplendor. |
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| El grupo en la cima. |
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Una vista sobre
el horizonte Pirenaico. |
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| Ya de bajada, la
muralla del Castillo de Acher. |
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De nuevo en el bosque
para regresar a los coches. |
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