Era la primera vez que
escalábamos en Picos de Europa, y tal como decía
nuestro amigo Néstor, lo íbamos a hacer “entrando
por la puerta grande”. Se trataba del corredor más
emblemático del Macizo Central. Una estrecha canal de nieve,
esta vez en muy buenas condiciones, que asciende hasta la cima
de esta torre superando 1000 metros de desnivel. Un recorrido,
fácil en su mayor parte, pero que presenta una zona de
resaltes que pueden ser mas o menos complicados, en función
de las condiciones de nieve. Esta vez, nos ofrecieron una entretenida
escalada en terreno mixto.
Magnifico colofón a una temporada invernal que, en Pirineos,
nos había ofrecido mucho hielo pero poca nieve en los corredores.