Uno de los paisajes más sugestivos
de todo el Pirineo es precisamente este parque nacional. Asomándote
a el, desde alguna de sus cimas, el espectáculo de
tantos lagos, ríos y cascadas, esbeltos picos graníticos,
caos de agujas y crestas que sobresalen de bosques de pino
negro y enormes pedreras..., naturaleza agreste que parece
recién creada, todavía sin modelar ni desgastar
sus facciones por el paso del tiempo. Travesani, Saboredo,
Amitges, Tumeneias, Besiberris, Encantats..., son tantas las
escaladas que podemos hacer en esta zona que podríamos
pasarnos una larga temporada sin salir del parque.
Esta vez hicimos la cresta
de las Tumeneias, magnifico recorrido de dificultad media con
varios largos de IV, sobre todo en la ascensión del Pa
de Sucre. Escalada en estupenda roca de granito, compacta, entera
y muy segura, con cantidad de presas para manos y pies, cubierta
del clásico liquen que la hace inmejorable para las adherencias.
Tramos en ensamble, rapeles,
largos de bella escalada y el agradable ambiente creado entre
nosotros, hicieron que disfrutáramos de lo lindo recorriendo
gendarme tras gendarme, brecha tras brecha.
A última hora
de la tarde, la tormenta se nos echaba encima. El espectáculo
que se nos ofrecía era inmenso: nubes pegadas a la cresta
e intentando superarla, sin conseguirlo. Mar de nubes a nuestros
pies del que por las justas sobresalían algunos picos,
como si fueran islas, pero la cosa pintaba mal, así que
aprovechamos que nos encontrábamos en un pequeño
circo situado entre el Pa de Sucre y el Pico Harle, para preparar
el vivac en el sitio más apropiado que pudimos encontrar;
un pequeño nevero que ofrecía una superficie lo
suficientemente plana como para plantar las tiendas.
Al día siguiente,
poco pudimos hacer ya. Intentamos la escalada del pico Harle,
pero tuvimos que abandonar, por el mal tiempo, sin conseguir
la cima siquiera. La roca tan segura el día anterior
(como papel de lija, en seco) ahora estaba intratable por el
agua. Tras un par de rapeles, buscamos la brecha que nos condujo
a la vertiente este de la cresta y de allí al fondo del
valle.