Las raquetas imprescindibles... y crema,
mucha crema para protegernos del extraordinario sol de invierno y
del viento. ¡Anda! que los que nos decían que iba a hacer
mal tiempo......
Había buen hielo en estas cascadas, estaban todas formadas.
Escalamos durante todo el día hasta que nos cansamos. Después
al bajar, ¡“Dos con longaniza y patatas”! en el
“Casbas” y fin de la jornada.
El extraordinario sabor de boca que nos deja este fin de semana, es
de los que crea afición.